La zona bajo los ojos es muy sensible a los signos del envejecimiento: las bolsas, la flacidez y las sombras del surco lagrimal cambian la expresión y pueden hacer que parezcas más cansado de lo que te sientes.
La blefaroplastia inferior es la cirugía diseñada específicamente para abordar estos problemas y devolver una mirada más descansada y natural eliminando las bolsas de los ojos.
¿Qué es la blefaroplastia inferior y para qué se utiliza?
La finalidad del proceso quirúrgico de la blefaroplastia inferior ( en ojeras) es mejorar el contorno infraorbitario, suavizar el surco lagrimal y atenuar las ojeras de origen estructural.
Principales problemas que corrige: bolsas, flacidez y arrugas
En la práctica clínica los pacientes acuden por cuatro quejas principales:
- Bolsas en los ojos que aportan un aspecto hinchado o envejecido.
- Exceso de piel y arrugas en el párpado inferior que marcan la zona.
- Surco lagrimal profundo que genera sombra y acentúa la mirada cansada.
- Flacidez periocular y pérdida de definición en la unión entre mejilla y párpado.
La blefaroplastia inferior permite atenuar o eliminar estas alteraciones, buscando siempre mantener un resultado armónico y natural.

Diferencias entre blefaroplastia inferior y superior
En este artículo hablábamos de la blefaroplastia superior para el exceso de piel en el parpádo del ojo, pero en este caso vamos a hacerlo sobre la la blefaroplastia inferior, donde la intervención que actúa sobre el párpado inferior para corregir las bolsas grasas, el exceso de piel y la flacidez.
Es habitual confundir ambas
- La blefaroplastia superior actúa en los párpados superiores, corrige exceso de piel que puede incluso limitar el campo visual y, a menudo, se combina con lifting de ceja.
- La blefaroplastia inferior se centra en las bolsas, el surco lagrimal y la piel debajo del ojo. Ambas pueden realizarse en un mismo acto si el envejecimiento es global en la región periocular, pero cada una tiene objetivos y técnicas distintas.
¿Cómo es la intervención quirúrgica?
Las técnicas más habituales para abordarlo son
- Vía transconjuntival (sin cicatriz externa). En este caso la incisión se realiza por la cara interna del párpado. Es la técnica preferida cuando el problema principal son las bolsas grasas y la piel externa está en buen tono; no deja cicatriz visible en la piel.
- Vía subciliar (cutánea). Aquí la incisión queda justo por debajo de las pestañas, lo que permite retirar exceso de piel y tensar tejidos cuando existe flacidez cutánea. También facilita maniobras de refuerzo del canto lateral (canthopexia/cantoplastia) si es necesario.
- Reposicionamiento o transferencia de grasa. En vez de extraer toda la grasa, en algunos casos la movilizamos y la colocamos en el surco lagrimal para suavizar la transición párpado–mejilla y evitar un aspecto hundido.
La intervención suele durar entre 45 y 120 minutos, según la técnica y si se combinan procedimientos.
En la mayoría de los casos se emplea anestesia local más sedación (procedimiento ambulatorio), aunque en intervenciones combinadas o por preferencia del paciente puede emplearse anestesia general breve. Tras la cirugía pasarás a una fase de recuperación y normalmente recibes el alta el mismo día con indicaciones
¿Quién puede someterse a esta cirugía? Candidatos ideales
En consulta valoramos globalmente tu caso. Son buenos candidatos quienes:
- Presentan bolsas infraoculares persistentes, exceso de piel o surco lagrimal marcado.
- Tienen buena salud general y expectativas reales sobre el resultado.
- No presentan enfermedades oculares activas no controladas (por ejemplo blefaritis grave o ojo seco severo).
- No siempre la solución es quirúrgica: cuando el problema responde más a pérdida de volumen malar o a sombras por estructura ósea, a veces recomendamos combinar con rellenos o técnicas de lifting medio facial para un resultado integral.
Cuidados postoperatorios y recuperación paso a paso
La recuperación es progresiva y manejable:
- 0–48 horas: edema y hematomas son esperables; aplicaremos frío local y te recomendaremos dormir con la cabeza elevada.
- 3–7 días: disminución inicial del hematoma; si hay suturas externas se retiran entre 5 y 7 días.
- 10–14 días: la mayoría de pacientes se siente cómodo para volver a la vida social y laboral con precauciones.
- 4–6 semanas: la inflamación residual se atenúa y la sensibilidad se normaliza.
Indicaciones clave: evitar frotarse los ojos, proteger la zona del sol hasta que las cicatrices maduren, y no realizar ejercicio intenso hasta el alta clínica. Si surge dolor intenso, sangrado activo o alteraciones en la visión, es imprescindible contactarnos inmediatamente.

Resultados: antes y después de la blefaroplastia inferior
Tras la resolución del edema inicial (2–4 semanas) se aprecia la reducción de bolsas y la suavización del surco lagrimal. La mirada recupera un aspecto más descansado y natural. El resultado definitivo se estabiliza entre los 3 y 6 meses, cuando los tejidos han madurado y la inflamación ha cedido.
Buscamos siempre resultados naturales que armonicen con el resto del rostro y no den apariencia excesivamente operada.
Preguntas frecuentes sobre blefaroplastia inferior
- ¿Quedarán cicatrices visibles? Con vía transconjuntival no hay cicatriz externa; con vía subciliar la línea queda oculta en el borde infrapalpebral y suele palidecer con el tiempo.
- ¿Es dolorosa la intervención? El dolor es moderado y controlable con analgesia; las molestias principales son el edema y los hematomas.
- ¿Puedo quedarme con aspecto “operado”? Una planificación conservadora y técnica adecuada minimizan este riesgo; evitar resecar en exceso la piel es clave para mantener la naturalidad.
- ¿Qué complicaciones pueden aparecer? Hematoma, asimetría, sequedad ocular o, en casos raros, ectropión; por eso realizamos una selección cuidadosa de la técnica y seguimiento estrecho.
La blefaroplastia inferior es una solución eficaz y segura para quienes desean eliminar las bolsas de los ojos, corregir la flacidez y suavizar el surco lagrimal.
Cuando se decide de forma personalizada y con una técnica apropiada, el resultado rejuvenece la mirada de forma duradera y natural, mejorando tanto la estética como la percepción de bienestar del paciente.
En nuestra clínica médico estética Dermaes en Alcobendas podemos asesorarte sobre este proceso y evaluar tu caso. Puedes contactar con nosotros a través del formulario web o WhatsApp.