Blefaroplastia superior e inferior en Alcobendas Clinica Dermaes

Blefaroplastia superior con lifting de ceja para decir adiós al exceso de párpado

La mirada es uno de los rasgos que más comunica: transmite energía, fatiga y emociones antes incluso de que hablemos.  Y el hecho es que con el paso del tiempo, la pérdida de elasticidad de la piel, la caída de las cejas y el exceso de piel en los párpados superiores pueden transformar una mirada […]

La mirada es uno de los rasgos que más comunica: transmite energía, fatiga y emociones antes incluso de que hablemos. 

Y el hecho es que con el paso del tiempo, la pérdida de elasticidad de la piel, la caída de las cejas y el exceso de piel en los párpados superiores pueden transformar una mirada expresiva en una que parece cansada o caída. Motivo por el cual muchas personas se plantean hacer una blefaroplastia que elimine el exceso de piel del párpado superior, inferior o ambos.

La blefaroplastia superior combinada con un lifting de ceja es una estrategia clínica que permite devolver frescura al tercio superior del rostro, mejorar la función en casos de reducción del campo visual y preservar la naturalidad de la expresión.

¿Cuándo se usa la blefaroplastia superior?

La blefaroplastia superior es una intervención destinada a retirar o redistribuir el exceso de piel y, si procede, la grasa localizada en los párpados superiores.

El objetivo puede ser estético —suavizar pliegues, reducir sensación de ojo “pesado”— o funcional, cuando la redundancia cutánea limita la visión superior. La incisión se sitúa habitualmente en el pliegue palpebral para que la cicatriz queda disimulada y el resultado sea lo más discreto posible.

En la clínica, un médico especializado evalúa al paciente,  no solo la cantidad de piel sobrante, sino la relación entre párpado, ceja y frente, ya que muchas veces la aparente “párpado caído” se debe, en realidad, a cejas caídas o a una asimetría de posición que debe corregirse de forma integrada.

¿En qué consiste el lifting de ceja y cuándo combinarlo?

El lifting de ceja reposiciona la cola y/o el cuerpo de la ceja cuando este ha descendido con la edad o por factores anatómicos.

 Existen varias técnicas (endoscópica, transpalpebral, abordaje temporal, entre otras) y la elección depende de la situación de cada paciente.

Combinar lifting de ceja con blefaroplastia superior se recomienda cuando la caída de la ceja contribuye de forma importante al aspecto de párpado “caído”. 

Si solo se elimina piel palpebral sin reposicionar la ceja, el resultado puede ser insuficiente o temporal, e incluso puede aumentar la tensión en el párpado. La sinergia de ambas técnicas permite reducir la resección de piel, lograr una apertura de la mirada más natural y armonizar el tercio superior del rostro.

Blefaroplastia superior e inferior en Alcobendas Clinica Dermaes

¿Ojos caídos, exceso de piel, cejas bajas o asimétricas?

Los motivos más frecuentes por los que los pacientes consultan sobre este proceso es por la preocupación que tienen sobre:

  • Exceso de piel palpebral que provoca pliegues visibles y sensación de peso.
  • Cejas caídas o asimetría de cejas que cambian la expresividad (mirada triste o fatigada).
  • Pérdida parcial del campo visual superior por la redundancia de piel.
  • Piel flácida alrededor del ojo y arrugas que acentúan la apariencia de cansancio.

La valoración clínica determina si el problema es fundamentalmente palpebral, supra palpebral (ceja) o mixto, y, por tanto, cuál es el plan quirúrgico más indicado.

Beneficios estéticos y funcionales de la blefaroplastia superior

Cuando la indicación es correcta y la técnica está bien ejecutada, la combinación de blefaroplastia superior y lifting de ceja aporta ventajas tanto estéticas como funcionales. 

Es importante distinguir ambos planos porque, en algunos pacientes, la intervención no solo mejora la apariencia, sino también la capacidad visual y la comodidad en las actividades cotidianas.

Beneficios estéticos (lo que verás en el espejo):

  • Apertura de la mirada: la elevación de la ceja y la eliminación del pliegue palpebral ofrecen una expresión más despierta y descansada.
  • Mejoría de la textura: al reposicionar y tensar suavemente los tejidos, la piel periorbitaria suele lucir más tersa y con menos arrugas aparentes.
  • Armonía facial: al tratar en conjunto ceja y párpado se preserva la mimética y se evita un aspecto “operado”, buscando siempre equilibrio con el resto del rostro.

Beneficios funcionales (cómo te afecta en la vida diaria):

  • Recuperación del campo visual superior: en casos con exceso de piel significativo (lo que llamamos “hooding” o redundancia palpebral) la piel puede llegar a invadir la franja de visión superior, dificultando tareas como leer de cerca, mirar semáforos, conducir o estudiar pantallas. 

En consulta lo valoramos objetivamente con pruebas como la perimetría campimetría (test de campo visual) y medidas palpebrales. Cuando la obstrucción es demostrable, la blefaroplastia suele producir una mejora evidente en la porción de campo visual que estaba tapada.

  • Disminución de la sobrecarga frontal: muchas personas compensan la sensación de párpado “pesado” elevando de forma crónica la frente con el músculo frontal.

Esto puede provocar fatiga, cefaleas tensionales frontales y líneas horizontales marcadas. Al eliminar el exceso palpebral y/o reposicionar la ceja, se reduce esa sobre activación y, con ello, las molestias asociadas.

  • Menos fatiga visual y mayor comodidad: la eliminación de la redundancia cutánea reduce la necesidad de movimientos compensatorios (alzar la barbilla, arquear las cejas) y facilita acciones cotidianas como leer, conducir o mirar pantallas sin fatiga añadida.
  • Justificación objetiva cuando procede: si la limitación del campo visual puede demostrarse mediante pruebas (fotografías con campo de visión, campimetría), se documenta en la historia clínica —lo que es útil para la toma de decisiones clínicas y, en algunos contextos, para justificar el procedimiento por razones funcionales ante otras instancias.

Muchas pacientes notan alivio de la sensación de “peso” y una mejora en comodidad visual en las primeras semanas, aunque la estabilización completa del resultado y la adaptación neuromuscular ocurren en los 1–3 meses siguientes. La magnitud de la mejora depende de cuánto del campo visual estaba realmente obstruido y de factores individuales (edema postoperatorio, cicatrización, tono muscular).

¿Quién es un buen candidato? — Criterios de selección y evaluación previa

La evaluación preoperatoria incluye examen oftalmológico si existen síntomas visuales, fotografías estandarizadas y pruebas básicas según edad y antecedentes. 

El consentimiento informado es parte esencial: en él se describen objetivos, técnicas, riesgos y alternativas no quirúrgicas. Y antes de operar, cuando el paciente refiere dificultad visual o compensaciones (frontalis constante, cefalea frontal), realizamos tests objetivos (fotografías, perimetría básica y mediciones palpebrales).

 Estos datos orientan la indicación y permiten explicar con precisión el potencial beneficio funcional, evitando expectativas irreales.

¿Cómo es la recuperación de una blefaroplastia superior?

El primer paso es la planificación: En consulta el doctor explica el plan blefaroplastia superior, revisamos fotos y marcamos objetivos realistas. Se firma el consentimiento informado y se solicitan pruebas preoperatorias si procede.

Anestesia y técnica: La intervención suele realizarse con anestesia local más sedación ligera o, en algunos casos, con anestesia general breve. 

La duración de la cirugía varía, pero típicamente es de 60 a 120 minutos cuando se combinan ambos procedimientos.

Recuperación:

  • Primeras 48–72 horas: edema y hematomas son habituales; se recomienda reposo relativo, aplicación de frío local y elevación de la cabecera.
  • 5–7 días: retirada de suturas palpebrales si no son reabsorbibles; los moretones van desapareciendo progresivamente.
  • 10–14 días: la mayoría de pacientes vuelve a su actividad social y laboral, aunque con precaución ante esfuerzos físicos.
  • 1–3 meses: maduración de cicatrices y asentamiento total del resultado; la mejoría estética se aprecia de forma continuada.

Para los cuidados posteriores es importante la lubricación ocular si existe sequedad transitoria, evitar frotarse los ojos, protección solar y evitar actividades físicas intensas durante varias semanas. Debe buscarse atención urgente ante dolor intenso, hemorragia o cambios visuales.

Blefaroplastia superior e inferior en Alcobendas Clinica Dermaes

Preguntas frecuentes sobre la blefaroplastia

¿Se perderá la expresividad? 

No si la intervención respeta la función muscular y se planifica con moderación; el objetivo es armonizar, no “congelar”.


¿Las cicatrices son visibles? 

Las cicatrices en el pliegue palpebral quedan muy discretas y suelen palidecer con el tiempo.


¿Es dolorosa la recuperación? 

Las molestias son controlables con analgesia; lo más incómodo suele ser el edema y los hematomas.

 ¿Puedo combinarlo con tratamientos no quirúrgicos?

 Sí: toxina botulínica, rellenos o tratamientos láser pueden ser complementarios en fases distintas.


¿Cuáles son los riesgos más serios?

 Hematoma orbitario, problemas visuales o infección son raros; por eso insistimos en la evaluación y el consentimiento informado.

Si quieres que un médico experto en blefaroplastia superior analice tu caso y te dé una guía médica respondiendo a todas tus dudas para tu caso particular, en nuestra clínica de medicina estética de Alcobendas (Madrid) combinamos las técnicas de blefaroplastia superior, inferior con levantamiento de ceja y estaremos encantados de atenderte.

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